Historia del uso de la Concha Spondylus

La Concha Spondylus fue un símbolo de belleza, prestigio y riqueza para las culturas antiguas del Sur de Manabí. Las valvas fueron utilizadas a través de los siglos por Valdivias, Mantas, Machalillas e Incas principalmente (Tabla 1). Cuentas y tallas de esta concha acompañaron a vivos y a difuntos como objeto sacro. Se cree que a lo largo de la historia de esta zona, se recolectó la concha con marea baja, y que con el paso del tiempo continuó su recolección hacia aguas más profundas. Existe evidencia de que el hombre manteño conoció la practica de la apnea procurando esta concha (Museo Salinas Siglo XXI, 2002). Se cree que durante la época de la Cultura Manteña existió un pujante comercio marítimo y terrestre entre los pueblos de la costa del sur ecuatoriano y pueblos del noroeste peruano, dándose la mayor explotación de Spondylus de todos los tiempos (Martínez, 2002). Con la venida de los españoles y el desuso del trueque con Spondylus, la pesca de la concha declinó a un nivel de pesca de subsistencia (Martínez, 2002).

   
     
 
No Coma la Concha Spondylus
   
           

Existe una rica historia oral sobre su uso y abundancia a partir de ca. 1930. La pesca de la concha, conocida hasta fines de los ochenta como “catarro”, era de subsistencia y carecía de valor en el mercado. Se la recolectaba con marea baja y con agua “hasta las rodillas” en roqueros intermareales y adheridas a rocas sueltas en el fondo arenoso. De entrevistas a los buzos más viejos cuyo oficio los llevo por diversas costas del País sabemos que “la misma concha catarro, la que ahora le dicen Spondylus” existió en abundancia desde la Provincia de Esmeraldas en Ecuador hasta “bien entrados en aguas de territorio peruano”.

Los hallazgos arqueológicos de la década de los setenta en los sitios de Salango e Isla de La Plata devolvieron a esta concha su importancia cultural y ayudaron a impulsarla como “manjar de los dioses” dentro del menú de los restaurantes de la zona. De las partes blandas de la concha se comercializa únicamente el cayo, las gónadas y el manto se utilizan para consumo domestico. Las valvas, que hasta hace poco tuvieron escaso valor, están en alta demanda por parte del sector artesanal (Tabla 3).

El turismo en general ha crecido notablemente en esta zona, y con este, la demanda sobre los productos del mar. Hasta ca. 1995 existieron unos tres restaurantes que ofrecían Spondylus entre Ayampe y Pto. Cayo, hoy se estima que hay entre 18 y 20. Los restauranteros de esta zona reportan haber comprado siempre concha proveniente de Salango, pero debido a su escasez desde ca. el año 2000, éstos reciben concha de comerciantes procedentes principalmente de Machalilla y de la Península de Santa Elena. (Más información: BREVE ESTUDIO DE LA CONCHA SPONDYLUS ) .

 
  Hostería La Perla